En cada fuerza represiva hay un Proyecto X

Una excelente nota de Myriam Bregman en el Periódico “La verdad Obrera” nº 521.

El último fin de semana, mientras el kirchnerismo culminaba un Encuentro Contra la Violencia Institucional, salía a la luz que durante diez años el gobierno mantuvo un espía de la Policía Federal infiltrado en un medio alternativo, la Agencia Rodolfo Walsh. El dato confirma lo que el CeProDH y el PTS denunciaron desde 2011 a raíz del Proyecto X: que todas las fuerzas represivas y organismos de “seguridad” federales, provinciales y municipales tienen aceitados sistemas de espionaje ilegal, utilizados para perseguir y criminalizar a las organizaciones gremiales, políticas y sociales. Hablamos con Myriam Bregman sobre estos hechos.

-El fin de semana se descubrió que Américo Balbuena, oficial de inteligencia de la Policía Federal, estuvo infiltrado once años como “periodista” en la agencia Walsh.

- Este descubrimiento de los compañeros de la Walsh confirma que, al igual que la Gendarmería, la Federal espía y persigue a las organizaciones populares. Que también tiene su Proyecto X. A las organizaciones gremiales, de derechos humanos independientes del Estado y los partidos de izquierda esto no nos sorprende. La Federal tiene hace décadas mil efectivos destinados a tareas de espionaje e infiltración. Obviamente ese ejército está financiado con presupuesto nacional. Lejos de ignorarlo, el Poder Ejecutivo avala y, por qué dudarlo, hasta dirige esas tareas. Y ni hablar la Secretaría de Inteligencia (ex SIDE), una dependencia privilegiada en tareas de espionaje y persecución a los luchadores.

El Gobierno debe dar las explicaciones del caso. Se debe juzgar a Balbuena y a los responsables políticos de este accionar. No basta con un sumario interno o que se pase a este espía a “disponibilidad” (que es como darle vacaciones pagas). Queremos saber quiénes son todos los responsables y que se publique el listado completo de infiltrados en organizaciones populares. Cualquier medida distractiva es señal de impunidad.

Cuando denunciamos el Proyecto X dijimos que no era sólo la Gendarmería. Estábamos en lo cierto. No olvidemos que al “Pollo” Sobrero le armaron una causa trucha, con el aval de Aníbal Fernández, a partir de “informes” de la Federal, y estuvo preso e incomunicado varios días en 2011. Esa es la Federal de Cristina y Garré.

Hasta el momento el gobierno no respondió sobre las pruebas con que demostramos que Gendarmería espía a las organizaciones populares. En el caso de Balbuena los compañeros de la Walsh denuncian que el gobierno lo pasó a disponibilidad antes de que ellos hicieran pública la denuncia, lo que demostraría que es desde el propio Ministerio que salen las órdenes y contraórdenes.

-Días antes de que se hiciera público este caso, el kirchnerismo había organizado en el Congreso un Encuentro Contra la Violencia Institucional, donde se habló de gatillo fácil y criminalización de la protesta. Una de las disertantes fue nada menos que Nilda Garré.

- Garré no puede hablar de violencia institucional y criminalización de la protesta cuando es una de las responsables del Proyecto X. Hace dos años y medio que dirige el Ministerio de Seguridad y nada indica que el Proyecto X se haya dejado de usar. Es más, pidieron autorización para volver a usarlo oficialmente (después de nuestra denuncia) porque dicen que “sirve para combatir el narcotráfico”. Pero el narcotráfico crece día a día, “asociado” con las fuerzas represivas, y el Proyecto X se usó más que nada para armar causas a los luchadores sociales. Esas causas, con “pruebas” surgidas del espionaje ilegal, hoy están llegando a etapa de juicio oral. Ahora saltó lo del agente de la Federal Balbuena. ¿Con qué autoridad habla Garré en contra de la violencia institucional y la criminalización?

-De ese encuentro participaron, además de Garré, varios funcionarios nacionales. Incluso Página/12 lo difundió con el título “Una asignatura pendiente de la democracia”. ¿Qué opinás?

- Que el propio kirchnerismo está reconociendo, tras una década de gobierno, que continúa la violencia institucionalizada, con el gatillo fácil y los asesinatos a manos de la policía en las comisarías y de los penitenciarios en las cárceles. Los funcionarios pueden golpearse el pecho y hablar de “asignaturas pendientes”, pero sabemos que durante el kirchnerismo hubo más casos de asesinados por el Estado que en todos los gobiernos constitucionales anteriores. Seis de cada diez víctimas de la violencia institucional entre 1983 y 2012 murieron en los últimos diez años, durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Más allá de los discursos, son ellos los que promueven esa violencia, robusteciendo cada vez más el aparato represivo. Y, cuando los hechos estallan, garantizan la impunidad para los asesinos y torturadores.

-¿Qué se debe hacer frente a casos como el de Balbuena?

- Más allá de un caso puntual, como el de este espía de la Federal que debe ser juzgado ya mismo, de lo que se trata es de desmantelar todos los aparatos de infiltración y espionaje de todas las fuerzas y jurisdicciones. Si al kirchnerismo le preocupa la “violencia institucional”, que entregue ya mismo el listado de todas las organizaciones y personalidades espiadas por sus fuerzas represivas y de “seguridad”. A su vez, inmediatamente, deben anularse todas las causas que pesan sobre más de 4.000 luchadores populares, gran parte de ellas fabricadas a partir del espionaje ilegal.

Somos conscientes de que el kirchnerismo no va a hacer eso por propia voluntad. Tenemos que ser miles, movilizados en las calles, los que le impongamos el fin de las infiltraciones, el espionaje y la criminalización.


El gobierno es responsable

El martes 7, en el local de CORREPI de la Ciudad de Buenos Aires, la agencia de noticias Rodolfo Walsh dio una conferencia de prensa donde brindó los detalles del descubrimiento del espía Américo Balbuena, el oficial de inteligencia de la Policía Federal que desde 2002 estaba camuflado como “periodista” en este medio alternativo y desde allí se dedicaba a realizar sus “tareas” en movilizaciones, reuniones y actividades de las organizaciones populares. Para acompañar la denuncia de los compañeros de La Walsh se dio cita un amplio abanico de organizaciones de derechos humanos, políticas y sociales como la Ex Detenidos Desaparecidos, CORREPI, CeProDH, PO, IS, la Madre de Plaza de Mayo Elia Espen y el periodista Herman Schiller, entre otros. Por el PTS estuvieron Christian Castillo, Myriam Bregman y Claudio Dellecarbonara.

En www.tvpts.tv podés ver la conferencia de prensa.

Myriam Bregman es abogada, dirigente del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos y del PTS. Pre candidata del Frente de Izquierda y de los Trabajadores.

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